Con unas silenciosa entrada de un año más, los recuerdos en una madrugada invaden en absoluto mi mente.
Las dudas, esas preguntas al aire que no puedes más que intentar resolver, aunque muchas veces el instito se revele en contra de lo racional.
Cumplir XV años, suena fácil... sin embargo, cada día representa una lucha por la evolución, por la resolucion de una identidad poco definida.
Un cuaderno, una pluma, y un segundo que plasmar, aquello que me apartò momentaneamente de lo que sufro día a día, y que hizo de mi rostro, una espléndida sonrisa. Tiempo que plasmado en una hoja no puede más que hacerme recordar.
Quizá fue el destino que hizo encontrarme con esa historia, y que ahora puedo decir que cada segundo que me convierte en habitante de mi propio mundo, imperfecto, pero mío, está plasmado en esa hoja, cuaderno..., y que sumando miles de suspiros, de momentos que sólo mis sentidos pueden recordar, dan paso a lo que es mi verdadera vida.
Pensé mucho, acerca de mi actual vida, me cuestioné si lo que estoy haciendo es lo correcto, tuve mil preguntas al aire... intentando sacarme de está gran confusión, ilusa yo.
Entonces me dí cuenta de algo, que no podría vivir sin mis crisis existenciales... jeje, las amo, de verdad soy de esas personas que simplemente se retroalimentan con ellas, y ahora que me hago vieja... y que todo el mundo me advierte que los años que vienen se me pasarán tan rá

ido que nisiquiera los sentiré..., pues no quiero sino llegar sintiéndome orgullosa de XV años bien vividos.
He aprovechado tanto mis vacaciones, leído cosas nuevas, locas y que me ponen a pensar aún más que esas obras universales que son clásicos y de los que nunca puedes esperar un factor sorpresa que te saque de la monotonía. Será porque antes de leerlas ya sabes de que se tratan... ja, admiré una película que me encantó... y me hizo llorar, una de tres.
Estoy en otra ciudad, en otro mundo, en otra casa, y eso me pone nostálgica, de verdad amo mi casa, mi espacio, mi cuarto. Pero estando lejos, lo único que me queda es darme cuenta de aquello que no había analizando tan a fondo.
Personas que no estan, algunas que no quiero que estén, y otras más que me gustaría que no supieran que existo. Pero así es la vida, llena de piedritas que hacen más dificil tu camino, pero que al mismo tiempo le dan ese sabor que la perfeccion no puede darle a nada, porque todo se vuelve monotono... perfecto... y eso es simplemente algo que no soporto.
Mientras tanto, seguirè escribiendo mis momentos de verdadera vida...
Evolucionando...
Enkeli